Cuando estés de visita en Surfers Paradise, Gold Coast, no te quedes sin subir al Skypoint de la torre Q1
Viaje

Cumpliendo promesas en el Skypoint, la cima de la torre Q1 en Australia

A los pocos días de estar saliendo con mi esposo, Brendon (en ese entonces mi novio gringo), estuvimos caminando por el centro de Bogotá cerquita por donde yo iba a la universidad. Era viernes en la tarde y día de Septimazo, evento cultural y peatonal que se daba los viernes de 5pm a 10pm en la carrera séptima e iba de la plaza de Bolívar hasta la Torre Colpatria. Contenía un tramo de un poco menos de 2 Km lleno de artistas callejeros y entretenimiento. Muy característico de la ciudad de Bogotá.

Estuvimos caminando también con su amigo David, el roommate que lo estaba acompañando en su viaje por el mundo. Mi inglés en ese entonces era malo, muy malo y, de lo que entre estos dos gringos hablaban, yo solo entendía una que otra frase. El resto solo era blah, blah y más blah. En una de esas conversaciones, en medio de música, tumultos de gente viendo malabares, Brendon, señalando un andamio, se voltea y me pregunta:

“Would you go skydiving with me?”

Sin saber qué era skydiving esa tarde del 2009, todo el contexto que yo tenía de la conversación era el andamio que estaba al lado mío. ¿Subiría a un andamio de 3 pisos? Algo inseguro sí se veía, pero solo eran 3 pisos…

“Sure, why not?” Le contesté con mi reducido inglés.

Claramente, ¡yo no sabía lo que estaba haciendo ese día! Me ganó la torpeza y terminé firmando un indeseado contrato a ciegas, pues, mi esposo a cada rato me recuerda que, un viernes del año 2009 en pleno Septimazo, yo le prometí que haría paracaidismo junto a él.

7 años más tarde, estando en Gold Coast, terminé escalando Q1 (Queensland Number One), la torre residencial más alta de Australia. No tuve más remedio que aceptar mi ignorancia con el inglés aquel día bogotano, pero eso sí le dejé claro a Brendon que antes de hacer el tal skydiving tenía primero que ganarle la batalla a los nervios que me da la sensación de caída en las alturas. He ido haciéndolo poco a poco… y en nuestro viaje a Australia, escalar el Skypoint del Q1 parecía ser un buen próximo paso.

¿Cómo es la escalada del Q1?

A primera vista, subir al Skypoint, el mirador ubicado a 270 metros a la intemperie, parece mortificador. Por lo menos para los nerviosos como yo. No es solo sino mirar el destino para pegar un alarido.

Skypoint-Gold-Coast

La subida empieza desde el piso 77, donde queda ubicado el Skypoint Observation Deck. Allí llegas en un ascensor que se demora tan solo 42.7 segundos desde el primer piso. Sí, ¡es rapidísimo!

Antes de subir al piso 77, tendrás que haberte puesto un overol y unos arneses. Apenas llegas y te registras en el primer piso, tu guía te dirá paso a paso cómo asegurarte los arneses. No puedes llevar nada (adiós cámaras y teléfonos) y tendrás que quitarte tus joyas para prevenir que se te enreden. Y si tienes gafas, las asegurarás con una cuerdita agarrada de tu overol. Que bueno eso, ¡porque imagínate el horror que sería perder tus gafas en semejante situación!

Durante los 90 minutos de la escalada, estarás conectado al edificio por medio de un arnés algo pesado… no sé cuán pesado, pero ¡lo necesario para sostener el peso de un bus! Antes de salir a la intemperie desde el piso 77, agarrarás ese arnés a un riel a tu lado izquierdo. Así entonces, empezarás a caminar sobre los 298 escalones que tiene el mirador y ascenderás 30 metros hasta la cima.

Skypoint-escaleras

Eramos en total 8 personas más la guía. Brendon era el único hombre y creo que el más viejo. Íbamos acompañados de puras adolescentes, y la guía también era una chica. Bajita como yo.

Para la subida, tienes que empujar el arnés unido al riel. Mis manos estaban temblando y el overol que me habían dado me quedaba tan largo, que a cada rato me tocaba parar a remangarlo. La guía, mientras tanto, iba hablando acerca de Gold Coast, de Surfers Paradise y de lo que se veía por todos lados. Los primeros minutos yo ni miraba a donde estaba señalando, ¡estaba como mica nerviosa trepada en la baranda! Sentí algo de vértigo, pero creo que eran residuos de mareo que me había dejado el veloz trayecto del ascensor.

A mitad de camino llegamos a la plataforma: al Skypoint. Allí, teníamos la oportunidad de desabrocharnos uno de los arneses que se conectan al arnés pesado para tener mayor movilidad. Afortunadamente, mis nervios y mi mareo se fueron desvaneciendo con cada escalón que subía; y, cuando estaba en la punta más alta, a los 270 metros, saqué todo el valor que tuve en ese momento y me desabroché ese pequeño arnés.

Victory! ¡Victoria! 

Parte de mis miedos desaparecieron con él. Me sentí más segura, más libre, más energética y sonreí…  bueno, por lo menos hasta que nos dijeron que teníamos la opción de reclinarnos hacia atrás en el borde del mirador.

Ohhh no no no no. Para eso si no tuve el valor. El resto de mis miedos no me lo permitieron. Una cosa es tener control y pisar firme. Otra, muy diferente, es darle parte de ese control a un elemento externo.

La mitad de nuestro grupo se reclinó, la otra ni se movió. Nos quedamos allí un buen rato observando el panorama que habíamos venido a apreciar: la mezcla de agua, tierra y rascacielos. El mar era de un azul verdoso, parecía infinito; la arena sí que se veía dorada; hacia el otro lado, los canales de agua contrastaban con la tierra y creaban particulares formas, ¡como el símbolo del WiFi!

Aquellas formas son creaciones humanas, no naturales. ¡Ah! y la red de canales que hay en Gold Coast, es 9 veces más grande que la de Venecia. Woooow!

Como nos era prohibido llevar cámaras a la intemperie, la guía era la única que nos tomaba fotos… en grupo y a cada uno. Como esta

Skypoint-climb-group

La bajada fue mucho más fácil, física y psicológicamente. La gravedad se encargaba de empujar el arnés atado al riel. Y la adrenalina que mi cuerpo había producido durante la subida, había generado la energía suficiente para bajar a la par del grupo.

Cuando pisé nuevamente el piso 77, el mismo punto donde empezó el recorrido dentro del edificio, mis piernas temblaron de alegría. Amigos, ¡lo habíamos logrado!

Eso sí, no me pude quedar sin la foto que nos había tomado la guía estando allá arriba. La compré como evidencia, pero sobre todo, para recordarle a mi esposo que poquito a poquito voy cumpliendo mi torpe promesa.

Skypoint-climb

Después de la escalada

El paquete que habíamos comprado —Morning Climb and Dine Package— incluía desayuno buffet en el restaurante que queda en el Skypoint: Seventy7 Café & Bar. Después de bajar al primer piso, quitarnos los arneses, el overol y recoger nuestras pertenencias, subimos nuevamente al Skypoint Observation Deck. Desde ahí, protegida por gigantes ventanas, fue que por fin pude tomar fotos del panorama.

Para subir a lo alto de esta torre, ten en cuenta lo siguiente:

  • La caminata dura en total 90 minutos.
  • Es necesario que hagas tu reserva con anticipación. Hay paquetes en la mañana, en la tarde, con o sin comida. Para más información, dirígete a la página web del Skypoint.
  • Lleva zapatos cómodos y cerrados.
  • Si no todo tu grupo va a hacer la caminata, pueden ver tu travesía por la ventana si pagan por entrar al Observation Deck en el piso 77.
  • La estatura mínima es de 130 cm.
  • Si quieres ver qué más hacer por Australia, mira este artículo que escribí acerca de nuestro itinerario.

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Cuando estés de visita en Surfers Paradise, Gold Coast, ¡no te quedes sin subir al Skypoint de la torre Q1!

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