Mi País, Viviendo en el Exterior

Choques culturales que han sorprendido a los colombianos en el extranjero

Les cuento que sigo recolectando historias de colombianos en el exterior. Hace unos meses, publiqué la primera mini entrevista que le hice a varios colombianos y quedé fascinada con el aporte de todos ustedes. ¡Me encanta escuchar y compartir sus historias! Si no la han leído o quieren leer los comentarios que han dejado otros colombianos, vayan aquí: Curiosas reacciones que el “I’m from Colombia” ha causado alrededor del mundo, y déjenme saber qué ha sido lo más curioso que les ha pasado cuando responden con el I’m from Colombia.

En esta segunda mini entrevista le he preguntado a varios blogueros y lectores cuál ha sido la anécdota más cómica de choque cultural que han tenido en el exterior como colombianos. Así pues, leerán historias que pasaron en Africa, Europa y Australia.

Ahora, como me gustaría escuchar y compartir muchas más historias, los invito a que dejen aquí un comentario en el que nos cuenten brevemente un chistoso choque cultural que hayan tenido en cualquier parte del mundo. Las fotos que verán a continuación será el formato en el que estaré compartiendo algunas de sus historias por Facebook con el hashtag #colombianshock para que aún más colombianos las escuchemos.

Bueno, y ¿qué es un choque cultural?

El choque cultural involucra situaciones incómodas con otra cultura que en un primer momento nos dejan así: Oh My God! Did that just happen? What do I do now?! Pero que a largo plazo nos enseñan a ver el mundo desde otro ojos y a aprender de la diversidad cultural.

Si quieren profundizar en el tema de choque cultural, hace poco escribí un artículo acerca de ello aquí en el blog: guía para ser culturalmente efectivo viviendo en el exterior.

Sin más preámbulos, aquí les comparto historias de 5 colombianos que han tenido algún #colombianshock por el mundo.

Dur Montoya y Luis Barreto

western-women-uganda

Un fin de semana fuimos, junto con unos amigos de Uganda, al nacimiento del Río Nilo. En el camino, paramos en una estación a echar gasolina. Allí un soldado ugandés, de edad y asombrado de que fuéramos los únicos extranjeros, se nos acercó a hablar. En una de las conversaciones sobre el matrimonio, se dirige a Luis y le dice:

—Yes, I know… western women are cheap.

—What do you mean? —le preguntó Luis algo confundido.

—Yes, she is cheap —dijo señalándome a mí  —or tell me, how many cows did you pay for her?

—Ehh… none —le responde Luis aún más confundido.

—You see, I paid 8 cows for my wife!

Nuestro amigos ugandeses nos explicaron que en esa región las mujeres aún se pagan con vacas. Incluso, se pueden pagar por cuotas: 4 vacas el primer mes, 4 vacas el segundo mes, y así hasta que la novia quede totalmente cancelada.

Juliana Medina

manejar-en-australia

Yo no sabía que en Australia conducían por el lado contrario del automovil. El día que llegué por primera vez a Australia unos amigos quedaron en recogerme. Al montarme en su carro quedé aterrada de que el volante estuviera al lado contrario del que yo venía acostumbrada. La cosa es que también se maneja por el lado contrario, es decir, por el lado izquierdo de la carretera. Al coger camino, yo gritaba y gritaba mientras mis amigos no hacían más que reírse a carcajadas. Manejar por el lado contrario me daba la sensación de que nos chocaríamos con todos los demás carros.

Cuando conducí mi carro por primera vez, además de estar paniqueada, quedé con mi mano derecha golpeada: la manibela de los cambios está al lado izquierdo y, acostumbraba a los carros colombianos, mandé mi mano más de tres veces a la derecha y le pegué bien duro a la puerta. El limpiaparabrisas al estar al lado contrario, lo confundí con las direccionales, y cada que iba a voltear lo terminaba activando. Las personas de los demás carros, en vez de enojarse por mi falta de dirección, sonreían al ver mi confusión.

Edith Alvarez

  • Bloguera de Mi viajar
  • Lugar en el mundo: Francia

navidad-en-francia

El primer diciembre que pasé junto a mi esposo en Nantes, quise mantener las tradiciones navideñas que a los colombianos nos encanta celebrar. Una de ellas, fue armar un extenso pesebre. Cuando le comenté aquel deseo a mi esposo me dijo con toda la tranquilidad que sus padres tenían uno que podríamos utilizar.

Con el mayor ánimo del mundo, se dio a la tarea de traerlo a nuestra casa. Pero, cuando me enseñó su Crèche de Noël, pensé que me estaba tomando del pelo y no supe si debía reírme o molestarme. Resultó ser que el pesebre que trajo a casa se limitaba a un pequeño establo acompañado de diminutas figuritas de María, José y el niño Jesús. Al comprender que ese era todo el pesebre que usaban en Francia, decidí confiar en mis habilidades artísticas y diseñé las casitas improvisando con lo que pude un verdadero pesebre colombiano, el cual, durante las siguientes navidades, no pasó desapercibido entre la familia y amigos franceses.

Lorena Trigos

te-inglaterra

Durante mis primeros meses trabajando como niñera en Inglaterra, un invitado inglés de mi anfitriona me pidió que le hiciera una taza de té. Como bogotana, donde se toma más café que té, el concepto de té era o té en bolsita, o té en leche. Pero en Inglaterra, el país que adora tomar té, se toma totalmente diferente: uno de los más comunes es el builder’s tea (té de albañil) y es una taza fuerte de té con leche. En esa época yo no tenía idea de ello, así que cuando un inglés me pidió que le preparara un té, me tómo con absoluta sorpresa.

Mi odisea comenzó cuando me dirigí a la cocina: abrí el gabinete donde me encontré con más de 10 variedades de té. Para rematar, las bolsitas del té no tenían cuerdita. El agua tocaba calentarla en un kettle (jarra eléctrica), y sin saber ni cuánta agua, ni cuánta leche agregar, sudé de angustia al ritmo de aquel kettle.

El invitado terminó tomándose el té calladito y yo, por fín, sentí un alivio. Después de semejante agonía me propuse perfeccionar el arte del té inglés y, después de varios años, ya lo he perfeccionado.

Acá en Inglaterra a uno le toca aprender a distinguir entre un Earl GreyEnglish breakfast y Darjeeling; que cuando uno pide un té en un café lo sirven en una tetera que te alcanza para 2 tazas o más; que le dicen tea a una comida ligera usualmente en la tarde/noche; y finalmente, que si quieres ser un experto, te debes olvidar de la bolsita y comprar el té suelto y todos los artefactos para prepararlo.

Miguel Santamaría

navidad-kenia

A finales del 2015, me encontraba en la remota aldea de Aramo, al suroeste de Kenia. Hospedado en la casa del líder de mi proyecto de voluntariado y rodeado de una cultura desconocida, no hice más que extrañar mi querida Colombia. Mi mayor consuelo era saber que la navidad estaba a la vuelta de la esquina y, con el deseo de revivir algo de mi tierra, anhelaba celebrar navidad muy cercano a como lo hacemos allá en casa.

Con toda la alegría, le entregué a mi anfitrión una generosa suma de dinero para colaborar con lo que se necesitara aquella noche navideña: comida, una canasta de cerveza, alcohol y música. Ansioso y con fervorosos deseos de recibir la navidad, esperé algo impaciente que llegara la Nochebuena.

Sin embargo, para mi sorpresa, aquella noche terminó siendo nada buena: los invitados se resumían a 7 hombres, pues en su tribu las invitaciones solo incluían al hombre de la casa y no a la familia; la comida fue muy escasa y la única bebida que hubo era una botella de muy mal licor local; no hubo música, y el único sonido que se escuchaba eran las conversaciones que los invitados tenían entre sí en un lenguaje del que yo nada entendía. Sin novena que rezar, sin nadie con quien hablar, y sin villancicos que cantar, resolví por irme a acostar.

El dinero que le había entregado a mi anfitrión resultó ser su presupuesto de comida para los próximos días. Comprender de esa manera que el concepto de celebrar navidad no existía en aquella aldea, me dejó añorando aún más las fiestas con pinta colombiana.

Las situaciones embarazosas por las que pasamos cuando intentamos interactuar con una cultura diferente son, a veces, inevitables pero necesarias. La confusión y la desorientación que tengamos en un momento dado nos enseñarán a apreciar el pluralismo cultural. Eso sí, si tienen una anécdota no se queden sin contárnola, pues, para el resto de nosotros, es un oso menos que tendremos que pasar.

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16 Comments

  • Reply Stephanie Acosta Gutiérres September 1, 2017 at 4:59 pm

    Hola Andrea, me encantó este post… Me divertí y quiero contarte algo que me paso cuando viaje a Perú:
    Cuando llegamos al Pueblo de Aguas Calientes para conocer Machupicchu al otro día, fuimos a un restaurante a cenar y luego quisimos buscar una droguería para tomar algunos medicamentos para dolores musculares, cuando le preguntamos al señor del restaurante si sabía donde quedaba una droguería, en seguida nos miro aterrado y en voz baja nos pregunto: – Ustedes estan buscando un sitio donde vendan marihuana o cocaína u otro tipo de drogas? y nosotras asombradas respondimos – No, estamos buscando una pasta para dolores musculares…. En seguida nosotras nos reimos, explicandole que eramos Colombianas y que en nuestro país llamabamos a las farmacias “Droguerías” , el señor avergonzado nos pidío disculpas y nos indicó que en Perú a las Droguerías se les decía Farmacias o Boticas… Esta historia será anecdota para toda la vida en mi viaje a Perú.
    Gracias y un Abrazo colombiano fuerte!

    • Reply Andrea September 3, 2017 at 10:56 pm

      Stephanie! Gracias por contar la historia :) jajaja, vea pues, yo no tenía ni idea eso de las droguería en Perú. Cuando vuelva por allá, me aseguraré de preguntar únicamente por farmacia. Me imagino la cara super avergonzada del señor, jaja. Un fuerte abrazo colombiano para ti también!

  • Reply Diana November 17, 2017 at 9:20 pm

    Hola Andrea gracias por compartir esto… Yo vivo en Vancouver, Canadá y tengo una anécdota. En un diciembre, me reuní con dos amigas colombianas una de ellas estaba con su novio Canadiense y yo estaba con mi novio que es de Polonia. La reunión la hicimos con el fin de celebrar el día de velitas, lo que para ellos era algo nuevo, ya que en ninguno de sus países tienen esta celebración. Con mis amigas hicimos natilla, buñuelos y chocolate, al sentarnos a comer, nosotras tomamos un poco de queso y lo metimos dentro del chocolate, una costumbre muy colombiana que creíamos todo el mundo lo hacía, pero no fue así. El novio canadiense de mi amiga empezó a hacer gestos y nos dijo literalmente “que asco”, y mi novio estuvo a punto de vomitarse cuando empezamos a comernos el queso, fue una situación demasiado chistosa para nosotras, aunque para ellos fue un poco asqueroso lo que estábamos haciendo. Le he preguntado a varios amigos latinos que si ellos también tienen esta costumbre, pero su respuesta es que no imaginan meter un pedazo de queso en el chocolate que debe algo demasiado asqueroso. LOL

    • Reply Andrea January 18, 2018 at 6:39 am

      Hola Diana! Gracias por pasarte por acá :) Sí, lo del chocolate es todo un cuento! Me ha pasado también jaja. Al principio mi esposo (él es gringo) me decía que qué cosa tan rara, pero ahora le gusta y hasta le enseña a otros extranjeros. Yo tampoco sabía al principio que era una costumbre netamente colombiana… vea pues! Lo que lo demás se pierden! Gracias por compartir y a seguir tomando chocolate con queso ;)

  • Reply Mannu Posada. April 25, 2018 at 3:38 am

    Hola Andrea.
    ¡Muy entretenidas todas las historias! Me reí mucho, aunque la de Miguel me dio un poquito de tristeza.
    Bueno a mi también me pasaron varios choques culturales durante mis viajes, pero estos son algunos de los que mas recuerdo.

    Cuando tenía 19 años me fui a vivir a Argentina, para ellos “Ahora” significa “Ya”, pero para nosotros es como “dentro de un rato”. Yo llegué a trabajar como mesera y cuando la gente terminaba de comer les preguntaba “¿Gustan su postre ya o ahora?” Todos me miraban super raro y me decían “ahora”, yo me iba súper relajada y no les llevaba el postre. Varios se quejaron con mi jefe hasta que él me tuvo que explicar.

    También en Argentina un día ibamos a salir con un amigo, yo estaba tardando mucho en arreglarme y el comenzo a impacientarse, le dije “calmese mijo, no me afane” y se enojo ¡demasiado! Me empezo a decir que no lo insultara así, que él nunca le había afanado a nadie y se puso de mil colores; yo no entendí por qué se enojó así y le pedí que me explique qué significa “afanar” allá y resulta que es “robar”, luego le explique que en Colombia “afanar” es “apurar” y aún nos reimos de eso. Luego siempre usabamos esa palabra entre nosotros como chiste y todos nos miraban mal.

    Y la última es que hablando una vez con una amiga argentina, yo estaba muy enojada contandole que casi me choco en el carro porque mi novio me metió la mano a la cabrilla y me toco el pito. Ella no paraba de reírse y casi lloraba. Resulta que en Argentina le dicen pito al pene. Unos años después me fui a vivir con ella y siempre me molestaba diciendome que vivia con un travesti.

    • Reply Andrea May 6, 2018 at 4:23 am

      Hola Mannu! Me has hecho reír mucho con tus anécdotas! Eso del “ahorita” es muy cierto. Y eso de afanar no me lo sabía, creo que hubiera quedado muy confundida en esa situación. Y jajaja lo del pito tampoco lo sabía. Cuando vuelva por allá lo tendré en cuenta para no meter la pata jaja. Gracias por compartir tus historias! :)

  • Reply Alejandra Contreras April 27, 2018 at 1:40 am

    Andre! me paso cuando vivi en USA.
    Yo en Colombia estaba acostumbrada a lavar mi ropa interior y delicada a mano, es decir, en el lavadero y usando el jabon azulito jeje.
    En USA no hay lavaderos! No hay ese jabon! y solo usan lavadora y secadora, por lo tanto no hay tendedeross!! jajaja no hay cuerdas. Eso me afecto mucho porque de tanto usar la lavadora y secadora se me daño mas de una blusa :( Ese fue mi choque cultural.

    • Reply Andrea May 6, 2018 at 4:25 am

      Hola Alejandra! Siii, ahora que lo mencionas tienes toda la razón. A mi me tocaba extender la ropa por toda la casa para que se secara al aire. Una vez intenté la secadora y me achicó la ropa que había metido allí. Gracias por compartir :)

    • Reply Tatis June 5, 2018 at 2:27 am

      Jejeje a mi también me pasó lo mismo, pero lo más charro es que aún lavo mis interiores en la ducha y hace menos de una semana, estuve hablando de eso con unas chicas venezolanas que se reían porque no entendían por qué los colombianos hacemos eso y la verdad es que yo fui criada en pueblito y así me acostumbré y creo que así moriré. :)

  • Reply Andrea May 5, 2018 at 7:15 pm

    hahaha Que chistoso pensar en todas estas cosas que nos pasan por las diferencias culturales!

    La primera fue cuando me mude para US, en Colombia cuando vamos al baño tenemos una caneca de basura en el baño para poner el papel higiénico después de nuestras necesidades! Bueno ps aquí no y dure como una hora en el baño tratando de ver donde iba el papel, hasta que me toco salir a preguntar y me explicaron que aquí era diferente, ese ademas de algo cultural fue un tragame tierra.

    También con el tiempo cree amigos de todo el mundo y una de mis buenas amigas es Mexicana. Ella siempre se enojaba cuando yo le decía “tranquila” que es una palabra muy común en nuestro país. Como ¨Tranquila, yo te llamo¨, hasta que un día se canso y me grito diciéndome ¨ Ÿo estoy tranquila¨ En ese momento entendí que era una palabra que nos identifica mucho en la manera que la usamos y desde entonces me llama ¨agua madre¨ porque todo el tiempo yo digo ¨juemadre¨.

    • Reply Andrea May 6, 2018 at 4:30 am

      Hola Andrea! jaja eso de la caneca está muy chistoso! Me imagino tu angustia dentro del baño buscando una caneca, creo que a mi me debió pasar en el primer viaje que hice allá, jaja. Y lo de tranquila, también pienso que la usamos de una manera muy particular jaja. Gracias por compartir!

  • Reply Spcuellar May 8, 2018 at 2:25 pm

    Recuerdo al poco tiempo de estar viviendo en Madrid,me subi a un bus y habia un señor sentado en el asiento del pasillo y el de la ventana estaba libre. Le dije :” Señor, me hace el favor y se corre hacia la ventana, yo me siento aqui”. El señor abrió los ojos como par de platos y no atinaba a moverse. Asi que le dije…”me da permiso, por favor”. Una vez en mi silla…el hombre me dijo:” Tu no eres Española, verdad? ” Le conteste que No, que era Colombiana. Asi que me aclaró que “Correrse” en el español de España es llegar al orgasmo. De alli que el hombre no entendiera que era lo que yo le estaba pidiendo.

    • Reply Andrea May 20, 2018 at 10:58 pm

      Jaja me imagino la cara de ese hombre! Lo tendré en cuenta para cuando visite nuevamente España :) Gracias por compartir!

  • Reply Tatis June 5, 2018 at 3:18 am

    Qué buen artículo :) . Yo vivo en USA y algo muy chistoso que me pasó hace poco, fue en un restaurante colombiano, estaba con un amigo mexicano leyendo el menú y decía “martes: sopa de plátano” Entonces él me preguntó asombrado y ¿cómo hacen eso? Le dije muy normal que era plátano picado en una sopa y ya, y él respondió “pues muy raro, yo sólo pico plátano para los kellogs” yo me reí mucho porque claro, en México a los bananos les dicen plátanos y al plátano verde le dicen plátano macho.
    Mi novio mexicano le dice a la coca-cola “coca” y yo le digo “coca” al recipiente en que guardamos la comida, le dije q me sacara de la nevera la coca que estaba ahí y él decía que no la veía, yo enojada le decía que cómo podía ser tan ciego! hasta q me hizo parar e ir a sacarla y dijo “oh, yo estaba buscando una soda” jajajaja

    • Reply Andrea June 5, 2018 at 4:32 am

      Hola Tatis! jajaja sí he escuchado varias diferencias de vocabulario con los mexicanos y estos ejemplos están excelentes. Qué día me acuerdo haber visto una discusión en linea acerca de plátano vs banano y sí me confundió que algunos llamaran banano el plátano. Ahhhh y la coca jaja sí veo por qué la confusión jaja. Gracias por compartir :)

  • Reply Andrea Restrepo July 6, 2018 at 2:02 pm

    Me ha encantado este artículo.
    Yo también vivo en Australia y así como a Juliana el que se maneje al otro lado me generaba mucha confusión. Al principio cuando ibamos a salir en carro con algun amiga, siempre cogía para el lado en que va el conductor y mi amiga como: mmm ¿vas a manejar? Jaja. Un día, ya con mi carro, me metí en contravía y me asusté mucho cuando caí en cuenta; gracias a Dios fué en la noche y no habían carros.

    También aca pasa lo del papel higiénico, incluso en los baños si hay unas canecas pero sólo para pañales, toallas higiénicas o tampones y hay un aviso que dice no hechar el papel higiénico en la caneca, hecharla en la tasa del baño.

    Otra cosa que me pasaba relacionada con carros fué al princpio cuando llegamos que nos montabamos en carro nos tenían que recordar que nos pusieramos el cinturón de seguridad, cuando estabamos en la silla de atrás. Pues ya me acostumbré a esto y cuando viaje de visita a Colombia siempre me ponía el cinturón porque me sentía insegura y la gente me miraba super raro.

    La última historia es que acá la gente toma mucho, mujeres y hombres a la par y siendo muy temprano ya están borrachos. Cuando llevabamos como una semana iba con mi esposo para la casa, estabamos en una estación de bus, tipo 9 pm, cuando pasa un muchacho con una muchacha super borracha, cargada en los hombros (como un bulto) y ella tenía un vestido corto (pueden imaginarlo 😱) y el con los tacones en la mano. Me pareció horrible y después me di cuenta que es común ver personas asi de borrachas.

    Son mil cosas las que nos pasan cuando estamos viviendo en otro país, pues son muchas las diferencias que encontramos, cosas mejores que en nuestro país, cosas peores y cosas simples diferentes.

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