Viaje

Explorando el centro histórico de Barcelona en 1 día

No me podía aguantar las ganas de llegar a un país donde por fin pudiera hablar español. Y es que una cosa tan mundana como nuestro idioma nativo, se vuelve una característica especial de un lugar cuando vives en un país con una lengua totalmente diferente a la tuya. ¡Como en el caso de Corea!

En el 2016 estuve haciendo language exchange con una coreana que haría intercambio estudiantil en Barcelona. En ese momento, poco y nada me había imaginado que yo terminaría visitándola durante ese año abroad.

Ya ves, cuando vives en el exterior te pasan situaciones interculturales muy particulares, como este de Barcelona. Ilusionada por llegar a hablar español en mi primer día en Barcelona, resulté hablando coreano e inglés y nada de español. Primero, en inmigración terminé dándole lección de coreano a la agente; y segundo, mi buena amiga coreana resultó dándonos, a una colombiana y a un gringo, un tour en inglés por la atractiva ciudad.

Conocí gran parte de esta ciudad española por medio de los ojos de una coreana quien nos dio un tour en inglés. ¡Qué interesante bienvenida al país que conquistó América!

*Importante: En Barcelona hay dos lenguas oficiales: el catalán y el español. Los nombre de las calles y mayoría de señales están en catalán, pero todas las personas con las que interactué hablaban español, así que no hubo problema para la comunicación.

Antes de salir del aeropuerto, compramos la tarjeta Hola BCN! de 3 días por €21.20. Esta incluía el metro desde el aeropuerto y todos los demás transportes públicos que cogiéramos en un lapso de 72 horas. Apenas para la ocasión.

Recorrido a pie por el centro histórico de Barcelona

*Nota: Para darte más detalles de qué hacer en Barcelona, he dividido esta ciudad en dos artículos. Este primero contiene el recorrido que hicimos a pie en el centro histórico o ciudad vieja (Ciutat Vella en catalán) durante un día. Puedes ver el itinerario en este mapa, seguirlo y guardarlo. En el siguiente artículo, te mostraré el itinerario donde visitamos la Barcelona del artista Gaudí: la Sagrada Familia y Park Güell.

Empezamos nuestro recorrido a medio día en la Plaza Espanya. No porque hayamos cuadrado visitarla, sino porque casualmente mi Airbnb quedaba en ese barrio, barrio donde mi amiga también vivía.

Cogimos el metro hacia Plaza Catalunya, plaza principal de la ciudad. Ella queda en todo el medio de los sitios a conocer, y como era de esperarse, estaba repletísima.

Nos dirigimos hacia el renombrado Mercado de la Boquería. Es el mejor mercado de Barcelona y algunos hasta lo clasifican como el mejor del mundo. Situado a un lado de La Rambla, la avenida más turística de Barcelona, acogió a todos aquellos que iban en el mismo plan de nosotros: probar el famoso jamón ibérico por unos pocos euros y jugo de fruta por tan solo €1.

Estaba que no daba abasto, pero es una visita casi que obligada si de conocer Barcelona se trata.

Caminamos toda La Rambla, avenida de 1.2 km de largo y poblada de restaurantes, vendedores, estatuas humanas y muchos, muchos turistas. 

Al final de la Rambla, se encuentra la Plaza Colón con el monumento a este descubridor. Se dice que allí fue donde Colón regresó después de su primer viaje a las américas. En la punta, por allá bien arriba, se ve Colón señalando con la mano.

Pasando hacia el lado del agua está la Rambla de Mar, un refrescante caminito de madera sobre el agua diseñado en 1994. Fue lo más cercano que estuvimos al agua porque con poco tiempo, no tuvimos deseos de ir a la playa (Barceloneta se llama la playa. Para la próxima tocó dejarla).

Nos devolvimos por la Rambla y fuimos a tomarnos una sangría en la Plaza Real; una de las plazas más bonitas de Barcelona pero mucho más calmada que La Rambla y con mejores precios. Esa sangría, dulce y bien fría, supo a gloria en semejante calor.

Estando un poco entonaditos salimos hacia el Barrio Gótico, el centro de la ciudad antigua de Barcelona. Andaba sin mapa ese día, solo dejándome guiar por mi amiga coreana. Buen plan creo yo, porque este es un barrio donde caminar sin rumbo fijo y perderse entre sus callecitas angostas y góticas, es un estupendo programa para un par de horas.

Uno de los lugares más emblemáticos de este barrio es la Catedral de Barcelona —su nombre completo es largísimo: La Santa Iglesia Catedral Basílica de la Santa Cruz y Santa Eulalia— catedral gótica de Barcelona y sede del Arzobispado de Barcelona construida durante los siglos XIII y XV. Tan solo ver su fachada es deslumbrante.

Tienen unos horarios donde puedes entrar gratis, aquí los puedes ver.

A unas pocas cuadras de la Catedral se encuentra la Plaza de Isidre Nonell. Es bastante recóndita, pero tiene una característica muy especial que la hace merecedora de la visita. Desde el 2014 cuenta con un fotomosaico compuesto de 4000 fotos que en su totalidad generan, a distancia, la imagen de un beso.

La obra, del artista Joan Fontcuberta y titulada “El mundo nace en cada beso“, conmemora el Tricentenario de la derrota catalana en la Guerra de Sucesión Española (11 de septiembre de 1714), que dio origen a la celebración del Día de Cataluña. Por medio de una convocatoria, los ciudadanos de Barcelona enviaron fotos que reflejaban lo que para ellos es la libertad. Estando de cerca, podrás ver que cada cuadrito es una foto diferente. Una propuesta optimista de este artista que vale la pena presenciar.

El Born es otro barrio de la ciudad vieja que no debes dejar pasar. Como queda al lado del barrio gótico, las calles también tienen su encanto histórico. Contiene decenas de galerías, boutiques y tiendas de arte dándole un toque fashionable y bohemio al mismo tiempo.

Tiene también restaurantes con tapas en todo parte ¡Qué maravilla para los que nos gusta comer cada par de horas! Nos topamos con el restaurante Sagardi que resultó siendo bueno: tenían una gran variedad de sabores, podías escoger las tapas tu mismo y pagabas al final de acuerdo a la cantidad de palillos que tenías en tu plato.

Caminamos un buen rato por entre las calles, en dirección a nuestra última parada: el Arco del Triunfo. Construido en 1888, atrae cientos de jóvenes a sus alrededores. Debía ser porque era sábado, pero es que habían tantos, que hasta algo vieja me sentí.

Después de caminar quién sabe cuántos kilómetros en total (cómo 7, mínimo), terminamos nuestro recorrido por el centro histórico de Barcelona. Fueron bastantes los pasos que dimos, pero qué buena introducción que tuve a la cultura española. Siendo una ciudad tan cosmopolita, fue muy entretenido conocerla en tour con mi amiga coreana…

Nos vemos hasta la próxima, o como se dice en coreano, annyeong!

Sigue leyendo acerca de Barcelona en este artículo en el que te llevo de visita a la Barcelona de Gaudí y sus mayores obras: Sagrada Familia y Park Güell.

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